lunes, 29 de febrero de 2016

El mito de la socialización en el Homeschool

El mito de la falta de socialización en el Homeschooling.




Lo primero que la gente dice cuando les digo que mis hijos se educan en casa es, “¿y la socialización?”  Es claro que la gente tiene la idea de que los niños que son educados en casa no están bien integrados a la sociedad en comparación con los niños que asisten a una escuela.
La verdad es que cualquiera que sugiera que mis hijos son socialmente raros, o que van a convertirse en retardados sociales, no los conocen y no me conocen a mí.
Desde que iniciamos este camimo no albergo ninguna duda de que lo que estoy haciendo es lo correcto, tanto desde el punto de vista educacional como del social. Existen muchos estudios que refutan el argumento de la falta de socialización al estudiar en casa y en este post pretendo presentar algunos de ellos


La Investigación

“Stought (1992), viendo particularmente a la socialización, he comparado 30 familias que educan en casa y 32 familias convencionales que atienden escuelas públicas; familias con niños de 7 a 14 años de edad.   De acuerdo con los resultados, los niños que son educados en casa obtuvieron las herramientas, el conocimiento, y las actitudes necesarias para funcionar en sociedad…al mismo nivel que sus contrapartes que asistieron a escuelas públicas.”  El investigador no encontró ninguna diferencia en el concepto de sí mismos en ninguno de los dos grupos de niños.  Stough mantiene que, “hasta ahora, el concepto de sí mismo es un reflejo de la socialización, y parece que pocos de los niños educados en casa son socialmente desfavorecidos, y que existe suficiente evidencia que indica que algunos de los niños educados en casa tienen un nivel más alto del concepto de sí mismos, que sus contrapartes que asistieron a escuelas convencionales.”  — Lee Stough, Universidad de Virginia del Oeste, M.S. pueden leerlo acá en su Tésis

Pero, hay más.  El siguiente es un fragmento de un documento de reglas de educación del Instituto Fraiser y escrito por Patrick Basham, John Merrifield, y Claudia R. Hepburn.  Desafortunadamente no pude encontrar la disertación original de Larry Shyers (Doctor en Disertaciones de la Universidad de Florida).  Pero se encuentra una referencia en la bibliografía de este documento (aquí está el  link) para cualquiera que esté interesado en buscar la fuente.

“En 1992, el profesor Larry Shyers  hizo una valoración para ver si los niños educados en casa sufrían de retraso y desarrollo social.  El estudio observo niños jugando libremente y en actividades de interacciones en grupo.  Shyers encontró que los niños en escuelas públicas tenían problemas de comportamiento más significantes que los niños educados en casa.  Posiblemente esto se debió a que los modelos principales de comportamiento de los niños educados en casa son sus padres, mientras que los modelos de los niños en escuelas públicas son otros niños del mismo nivel y edad.  Syers concluye que no hay una diferencia significante entre niños que son educados en casa y los que son educados en escuelas públicas en términos del concepto de sí mismos o de afirmación personal.”  (Shyers 1992)

Para ser completamente justos, también busque artículos que contradijeran esta evidencia, pero no pude encontrar ninguno, tal parece ser que el concepto general de que los niños que son educados en casa presentan problemas sociales está completamente funadamentado en rumores y opiniones personales nada más.

Honestamente no me fue posible encontrar artículos con pruebas científicas, solamente artículos con opiniones de lo que la gente cree.



El Mundo Real

El mundo real es todo lo que nos rodea. Alicia en el Mundo de las Maravillas no era real pero los niños educados en casa viven en el mundo real al igual que cualquier otra persona.  Yo escucho, algunas veces, la sugerencia de que los niños educados en casa no están viviendo en el "mundo real" pero esto no es así, ellos si están viviendo en el mundo real, claro mis experiencias no son similares a las de algún aborigen nativo que creció en un grupo nómada y sea cazador, pero es que ¿acaso no vivimos los dos en el mundo real?  “Pero,” tú puedes decir, “El niño aborigen no tiene que caber en nuestra sociedad y claro yo me imagino que él estaría completamente perdido en el mundo de hoy y nuestra acelerada e impersonal sociedad y de seguro no se adaptaría de manera fácil, sin embargo existe gente que está siendo, y ha sido educada en casa en todas partes del mundo, niños y adultos, gente que está trabajando con nosotros y haciendo las mismas cosas que nosotros para divertirse.  Yo no veo letras H escarlata en la ropa de las personas, ni escucho una alarma sonora cada vez que pasan por mi lado y es que obviamente se han mezclado con el resto de la sociedad.  El argumento de "vivir en el mundo real" no es válido hasta se le puede dar la vuelta y podemos decir que los niños en escuelas están en desventaja porque están confinados a las cuatro paredes de la institución protectora todo el día, por lo que no están bien preparados para enfrenar los retos una vez que sean liberados de ella – muy parecido al prisionero que ha estado encarcelado por mucho tiempo y por fin es dejado salir al sol.


Nuestras Actividades

Pese a que en mi familia educamos al estilo Waldorf nosotros no nos quedamos en casa tejiendo o modelando todo el día, de hecho nos pasamos los días de manera normal yendo de compras o dando vueltas en la ciudad interactuando con un montón de gentes diferentes.  Mis hijas asisten a un grupo scout, a una liga de robotica, este fin de semana fuimos a la "Harry Potter book night" , la semana pasada fuimos alnmuseo de arte precolombino, la próxima semana queremos ir al parque del Panul, todos los domingos son días de museo y los martes de mercado, ños miércoles de cine y claro si me dicen que mis hijos seran "inadaptados sociales" ha de ser porque no salimos lo suficiente, eso es...

Nuestras actividades diarias y nuestras vidas son como las de los demás, mis hijas no son socialmente torpes, incluso ellas son excepcionalmente amables con la gente, saben normas generales de cortesía cuando deben comportarse y son muy empáticas cuando la situación lo requiere, quienes nos conocen sabe que digo la verdad.

Les dejo a continuación la traducción de un artículo del Washington Times.

EDUCACIÓN EN EL HOGAR: LA SOCIALIZACIÓN NO ES UN PROBLEMA (I).

Una de las críticas más reiteradas a la escolarización en el hogar (en adelante: EH) es la acusación de que los educandos no serán capaces de participar plenamente en la sociedad, porque carecerán de “socialización”. Ese desafío toca al núcleo de la EH, porque si un niño no está debidamente socializado, ¿cómo podrá contribuir a la sociedad?
Desde el resurgimiento del movimiento a favor de la EH, a finales de la década de 1970, los críticos han logrado perpetuar dos mitos, el primero, se refiere a la capacidad de los padres para enseñar adecuadamente a sus propios hijos en el hogar; el segundo, sembrar dudas de que los niños educados en el hogar logren ajustarse normalmente a la vida en sociedad.
Demostrar el éxito académico es relativamente sencillo, en la actualidad, se acepta que el los niños EH, en promedio, obtienen mejores resultados que sus pares de la escuela pública. El estudio más reciente, “Homeschool Progress Report 2009”, realizado por Brian Ray del “National Home Education Research Institute”, evaluó a más de 11.000 estudiantes EH y en él se demostró que el educando promedio alcanzó 37 puntos porcentuales más, en exámenes de rendimiento estandarizados, que los alumnos de las escuelas públicas.
El segundo mito, sin embargo, es más difícil de tratar porque los niños que fueron educados en sus hogares, en cantidades importantes, en las décadas de 1980 y de 1990, recién en la actualidad tienen edad suficiente y están en condiciones de demostrar su éxito como personas maduras.
Las familias que optaron por la EH sabían que las críticas sobre la falta de socialización adecuada eran infundadas, porque tenían la experiencia de sus propios hogares. En parte, para abordar esta cuestión, en una investigación, la “Home School Legal Defense Asociation” encargó un estudio en 2003, titulado “Homeschooling Grows Up”, realizado por el Sr. Ray, para indagar cómo los niños EH llegaron a la edad adulta. El resultado fue una buena noticia para la EH. En todos los ámbitos de la vida, como la obtención de empleo, la satisfacción con la EH, la participación en actividades comunitarias, el voto, etc., los adultos EH resultaron más activos y comprometidos en la vida social, que sus pares de las escuelas públicas.
Hasta hace poco, “Homeschooling Grows Up”, era el único estudio que sobre la socialización de los adultos educados en el hogar. Ahora tenemos un nuevo estudio longitudinal titulado: “Fifteen Years Later: Home-Educated Canadian Adults” del “Canadian Centre for Home Education”. Este estudio relevó a los estudiantes educados en el hogar cuyos padres participaron en un amplio estudio sobre la EH en 1994. El estudio comparó a niños educados en casa, que ahora son adultos, con sus compañeros. Los resultados son asombrosos.
En comparación con la media de canadienses de entre 15 a 34 años de edad, los adultos EH eran socialmente más comprometidos (69 por ciento participó en actividades organizadas, al menos una vez por semana; lo que contrasta con el 48 por ciento del resto de la población). El ingreso promedio para adulto EH también es mayor; pero lo más significativo es que, mientras que 11 por ciento de los canadienses de edades de 15 a 34 dependen del Estado de bienestar, mientras que en ningún caso los adultos EH dependen del Estado como fuente principal de sus ingresos. Además, los adultos EH se mostraron más felices: 67,3 por ciento se describieron a sí mismos como muy felices; en contraste con el 43,8 por ciento del resto de la población. Casi todos los EH -el 96 por ciento- afirmó que la EH los había preparado adecuadamente para la vida adulta.

El nuevo estudio canadiense debería llevar a muchos críticos de la EH a reconsiderar su posición sobre el tema de la socialización. No sólo los educados en casa participan activamente en la sociedad, sino que también tienen éxito en todos los ámbitos de la vida. Muchos críticos creyeron, y algunos padres temían, que los alumnos de la EH no fueran capaces de competir en el mercado de trabajo. Pero el nuevo estudio muestra que se encuentran en una amplia variedad de profesiones. La EH no les ha cerrado las puertas en la elección de una carrera.

Los resultados son un gran estímulo para todas las familias que optan por la EH, y para los padres que están considerando esa la posibilidad. Si los educados en casa han sido típicamente identificados como de alto rendimiento académico, ahora también puede señalárselos como ejemplos de más plena socialización.

Tanto “Homeschooling Grows Up” como “Fifteen Years Later” demuestran ampliamente que los graduados de la EH son ciudadanos activos, comprometidos y productivos. Las familias que practican la EH son la vanguardia educativa en Canadá y los EE UU, y este nuevo estudio demuestra claramente que los padres que optaron por la EH están en el camino correcto...

Karla Piccardo.
Mamá homeschooler.

lunes, 28 de diciembre de 2015

El deporte durante la infancia



Los niños siempre disfrutarán de cualquier actividad que involucre movimiento, porque es a través del movimiento como ellos se relacionan con el mundo que los rodea.  A través de él podrán descubrir, explorar y manipular los objetos de su entorno para así desarrollar su inteligencia de manera progresiva, porque al conocer y explorar el mundo y sus límites por sí mismos estarán aprendiendo de forma significativa lo que los hará capaces de transformar sus conocimientos en ideas.



El deporte desarrolla en los niños tanto el aspecto físico como el emocional y el mental. Su enseñanza variará de acuerdo a la edad a la que se dirija, en el primer septenio se conocerá como Psicomotricidad, durante el segundo septenio le llamamos Educación Física y se enseña como deporte propiamente a partir del tercer septenio.

lunes, 21 de diciembre de 2015

¿Por qué nuestros niños dicen Groserías?



No sé en qué momento nos empezamos a acostumbrar a escucharlas, a aceptarlas como parte de nuestra vida y darles entrada en los momentos cotidianos. Así de pronto y sin darnos cuenta, nos convertimos en una sociedad soez y desinhibida; vulgarmente moderna. Lo que hace unos años era impronunciable en el patio de la escuela entre nuestros amigos, ahora se convierte en el vocabulario familiar a la hora de la comida. Y si un pequeño dice alguna por primera vez, ¡nos causa risa! Y cómo no,  si es que todos somos "re-mal hablados".



Las palabrotas, groserías, garabatos y malas palabras, son actualmente y en muchos hogares, parte del lenguaje familiar. Los niños las escuchan decir por boca de los padres y en los casos en los que la familia no las usa, los pequeños entran en contacto con otros chicos que las dicen en la escuela, en el condominio o bien las escuchan en programas de televisión que pasan en horarios "familiares" o en películas que llegan a sus ojos... y a sus oídos.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Mi hijo pega...



Si estás preocupado porque tu hijo de dos años o tu preadolescente de once años muestra conductas agresivas, entonces tal vez esta información te sirva.
Hay dos etapas en la vida en las cuales es absolutamente normal que aparezca alguna forma de agresividad: entre los dos y los cuatro años de edad, presentandose de manera más fuerte en el período que va de los dos años y medio a los tres años y medio, y el segundo periodo es en la pre-adolescencia que generalmente coincide con el sexto año escolar, o sea entre los once y los doce años de edad.

¿POR QUÉ PEGAN LOS NIÑOS ENTRE LOS 2 y LOS 4 AÑOS?

lunes, 14 de diciembre de 2015

Como lograr que los niños cooperen en casa sin gritar ni amenazar



Lograr que nuestros hijos cooperen en casa sin necesidad de gritarles, sermonearles o castigarles es un sueño... Pero como todos los sueños con algo de trabajo y paciencia lo podemos hacer realidad.

Este post es una adaptación del libro “Cómo hablar para que los niños escuchen y cómo escuchar para que los niños hablen”, de Elaine Mazlish y Adele Faber, quienes escribieron algunos consejos luego de trabajar respetuosamente durante años con numerosas familias.

Muchas veces hemos oido o dicho "nadie nos nos enseña como ser padres" y la verdad es que si hay mucho, muchísimo de donde aprender, no se trata de escuchar consejos sobre "cómo criar" sino simplemente de poder tener herramientas eficaces que nos permitan comunicarnos mejor con nuestros hijos, dándoles el lugar que merecen como miembros de la familia, sin tener que recurrir a patrones autoritarios y obsoletos.

viernes, 11 de diciembre de 2015

¿Qué es la Escucha Activa?



El primer paso que hay que dar en una crianza consciente para educar a nuestros hijos con respeto y de manera integra, así como también  para reconocer y desarrollar los distintos talentos o inteligencias de nuestros hijos es conseguir una comunicación efectiva con ellos. 
Les conoceremos y les descubriremos a través de la conversación y del diálogo.

A veces cuando los padres no conseguimos descubrir los deseos o las reales necesidades de nuestros hijos se debe a que no estamos prestando el tiempo suficiente a escuchar u observar que es lo que nuestro hijo efectivamente nos está pidiendo, por lo que intentamos compensar con interrogatorios que de ningún modo transmiten que hemos comprendido sus sentimientos, emociones o preocupaciones.

Cuántas veces no hemos escuchado la frase ¡es que mi hijo no me escucha! Y es que debemos tener claro que los niños aprenden por modelos de conducta y comportamiento, por tanto sería una buena idea preguntarnos si nosotros sabemos escucharles de forma efectiva.

La escucha activa es la única forma de conectar con el niño y de entrar en su mundo. 

- Nos permite comprender a los niños y acceder a esa personalidad que se está formando. 
- Nos ayuda a transmitir al niño, que le comprendemos y le respetamos. 
- Facilita que el niño se sienta con más confianza, al ser escuchado.


¿Qué es la escucha activa?

sábado, 5 de diciembre de 2015

¿Qué hacemos con los dibujos y el arte de nuestros hijos?



Los adultos estamos habituados a opinar sobre casi todo, sea o no algo que conocemos bien. 
A veces lo hacemos cuando nos preguntan por tal o cual tema y otras simplemente porque nos apetece opinar.
Esta tendencia la aplicamos también cuando nuestro hijo nos enseña sus dibujos y trabajos de arte. Opinamos sobre lo que ha dibujado y como lo ha hecho, valoramos según nuestra perspectiva si está bien o mal o si es bonito o feo, si se corresponde con la realidad, los colores que se han usado y así muchas cosas más.
Pero, ¿alguna vez nos hemos planteado valorar la obra en su esencia? ¿Intentamos ver el dibujo desde el punto de vista de nuestro niño?

jueves, 3 de diciembre de 2015

Los beneficios del teatro para los niños





Para hacer teatro no es necesario que nuestro peque sea un artista y tenga una cualidad innata para ello, bastará con que quiera divertirse, inventar e interpretar historias, y hacer amigos nuevos.
Las escuelas de teatro, a través de juegos y actividades en grupo o individuales, son ideales para ayudar a los niños a desarrollar la expresión verbal y corporal, y a estimular su capacidad de memoria y su agilidad mental. También sirve para que los niños retengan diálogos y trabalenguas, mejorando y favoreciendo su dicción.

Con el teatro los niños aumentan su autoestima, aprenden a respetar y convivir en grupo, conocen y controlan sus emociones, adquieren disciplina y constancia en el trabajo, además de desenvolverse ante el público.



El teatro también puede servir para muchísimas otras cosas,entre ellas:

- Reforzar la lectura y la literatura.
- Actualizar al niño en materias como el lenguaje, el arte y la historia.
- Ayudar en la socialización de los niños, principalmente a los que tienen dificultad para comunicarse.
- Mejorar la concentración y la atención de los niños.
- Transmitir e inculcar valores.
- Promover que los niños reflexionen.
- Fomentar el uso de los sentidos de los niños.
- Motivar el ejercicio del pensamiento.
- Estimular la creatividad y la imaginación.
- Hacer que los niños se sientan más seguros.
- Ayudar a los niños a que jueguen con su fantasía.

La mejor edad para que los niños empiecen a acudir a clases de teatro es a partir de

martes, 1 de diciembre de 2015

El amigo imaginario de mi hijo se llama piki...



Ayer mientras almorzabamos mi peque me sorprendió al invitar a la mesa a "Piki", por la tarde jugó con "Piki" a la pelota y con los autitos, construyó con bloques y pasó una tarde de lo más productiva.
Lo cierto es que mi hijo ya ha desarrollado una imaginación sana y muy prolífica, inventa nuevas canciones, cuenta chistes y hasta me ayuda con los cuentos...
¿Tu hijo tiene algún amigo imaginario?

Los amigos imaginarios son muy comunes en los primeros años y no debemos preocuparnos porque es normal y natural en la mayoría de los pequeños.
El niño habla, ríe y se expresa con su amigo imaginario, que puede ser un peluche, un juguete, un objeto, o incluso, un personaje inventado, absolutamente imaginado.

Qué tiene de bueno tener amigos imaginarios:

Libro recomendado






Esta es la primera vez que me atrevo a recomendarles un libro y es que este me ha robado el corazón, es un libro de ficción entretenido y que nos viene muy bien para esa etapa entre los siete y ocho años en que nuestros peques están dejando a sus amigos imaginarios, ( podeís leer sobre ellos en esta entrada del blog)

  • De qué trata:
  •  Max solo tiene 8 años y no es como los demás niños. Él vive para adentro y cuanto menos le molesten, mucho mejor. No le gustan los cambios, las sorpresas, los ruidos, que lo toquen y que le hagan hablar por hablar. Si alguien le preguntara cuándo es más feliz, seguro que diría que jugando con sus legos planeando batallas entre ejércitos enemigos. Max no tiene amigos, porque nadie lo entiende y todos, hasta los profesores y sus propios padres, quieren que sea de otra manera. Solo me tiene a mí, que soy su amigo desde hace cinco años. Ahora sé que Max corre peligro y solo yo lo puedo ayudar. El problema es que Max es el único que puede verme y oírme.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Cómo cambiar el "No" por un "Si"





A lo largo de mis años siendo mamá me he dado de que los "No" no suelen gustarle a los niños, y eso es porque enfrentamos su decisión de hacer algo que para ellos tiene un interés especial (su curiosidad les hace querer hacer o tocar cosas sin pensar en las posibles consecuencias que a nosotros nos invaden al momento) y también me di cuenta de que después del "No" no tiene por qué venir otro "No" más enérgico, ni muchisimo menos un castigo, o un cachete, sino lo que se puede hacer y suele funcionar de mejor manera es decirle "Sí". Algo asi como que si nuestros peques pudiesen expresarlo, nos dirían  "Mamá, papá, no me digáis sólo lo que no puedo hacer, díganme también lo que sí puedo hacer".

Veamos como llevarlo a la práctica...
imaginemos que nuestro hijo está haciendo algo que es peligroso o algo que en según qué lugares le dejaríamos hacer, pero en según qué otros, no. (Porque si vives en el campo o estás de vacaciones, gritar, chillar, cantar y saltar es algo normal y parte del juego de la libertad, pero si estás en un departamento y son las diez de la noche, o si estás en un hospital o un lugar donde se requiere silencio, pues no se puede) entonces le dicimos que "No", que no haga eso y le explicamos la razón:

viernes, 27 de noviembre de 2015

Como aumentar la autoestima en nuestros hijos



La autoestima es un elemento imprescindible para ser feliz. Un niño con una autoestima alta tiene confianza y seguridad en sí mismo, dispone de un alto nivel de autocontrol y gestión de las emociones, tiene mayor iniciativa y autonomía, posee mayor capacidad para asumir riesgos, no tiene miedo a equivocarse, etc.

La autoestima depende principalmente del ambiente familiar en el que el niño se desarrolla. Si un niño se siente querido y valorado por sus padres, será un niño que se querrá y se valorará.

martes, 24 de noviembre de 2015

Los niños aprenden con la música



"La música es el alimento del alma.”


¿Sabías que la música nos ofrece poderosas maneras de estimular el desarrollo y el aprendizaje de nuestros niños?
Si bien es cierto que algunos niños poseen talentos musicales innatos y disfrutan de los beneficios de la música desde temprana edad también es cierto que los beneficios educativos y recreativos de la música se extienden a todos los niños.
La expresión musical de los niños cambia y evoluciona con ellos a medida que crecen física, mental y emocionalmente, además  la música constituye un medio de comunicación tanto o más efectivo que las palabras para algunos niños, especialmente si su lenguaje no está aún del todo desarrollado, así la música facilita la expresión de sus pensamientos y sentimientos, y les permite manifestar su creatividad, desde muy temprana edad y a lo largo de sus vidas.


BENEFICIOS DE LA MUSICA:

Muchos son los estudios que señalan que el escuchar y tocar música, incluyendo al canto y el baile -con o sin instrumentos musicales- son maneras divertidas para ejercitar destrezas mentales importantes que pueden ayudar en su desarrollo intelectual.

Algunos beneficios de la música para la formación infantil son que:

lunes, 23 de noviembre de 2015

Y si no es con Castigos ¿entoces cómo?



Muchos padres utilizan el castigo físico por falta de conocimiento y/o de recursos para enfrentar con éxito los desafíos de crianza de sus hijos.
Las investigaciones sobre los efectos nocivos de los castigos físicos y verbales, tales como gritar, pegar o violentar a los niños de alguna forma, son claras y contundentes.
Entonces, cuando hablo a los padres sobre educar sin castigar suelen confundirse aún más y es por esa razón por la cual es común escuchar la pregunta ¿qué hacer? Y la respuesta, por lo general, es usar consecuencias que realmente son “castigos disfrazados”, que envian el mismo mensaje (hacer sentir mal al niño o joven por su falta o error), lo cual no hará que mejore la conducta a largo plazo.
Me parece importante explicar que no hablo de consecuencias obvias, esas que sonnel resultado lógico de las situaciones, sino que de aquellas consecuencias creadas para la situación, que pocas veces tienen relación con el hecho que se busca corregir.
Esto sucede porque el error no es visto como una oportunidad de crecimiento o de aprendizaje, sino como una situación para “castigar”.

Hoy les presentaré algunas de las muchas opciones y estrategias para evitar los castigos y las consecuencias arbitrarias, todas basadas en el amor y el respeto.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Como nutrir el cerebro de nuestros hijos en 12 pasos (derivado de Cómo disecar el cerebro de un niño en 12 pasos)




Debido a que en el post de "Cómo disecar el cerebro de un niño en 12 pasos"  (tambien puedes leerlo en mi facebook)  muchos preguntan, ¿qué cosas si debemos hacer? He decidido hacer pues algo como una recapitulación de lo dicho hasta ahora en cada post.

1- incentivarlos a moverse a jugar y a explorar, los niños aprenden moviéndose y experimentando.

2- enseñarle modales por respeto, el que es una relación simbiótica, queremos que sean niños y personas respetuosas pero para eso primero deben ser respetados.

3-apoyarlos y confiar en ellos y sus capacidades, estar allí cuando veamos que es potencialmente peligroso pero jamas limitar nosotros sus capacidades con frases invalidantes

4- respetarlos, respetar su privacidad, su mundo, no exponerlos al ridículo.

5-hablar sobre los actos no etiquetarlos a ellos, es distinto decirle "has mentido" que "eres mentiroso" 

6- permitirles expresarse y valorar sus emociones, todas las emociones son buenas y deben ser expresadas para formar relaciones sanas.

7- alimentarlos de manera sana y nutrituva, nadie dice que no coman chuches ¿pero a de ser a diario?

8- enseñarles que todas las personas tienen defectos y virtudes y que deben admirar aquellas cualidades que enaltecen 

9- jamás compararles, apocarles o incentivarlos a devastar o arrasar con el otro,eduquemos con respeto.... enseñarles que aprecien el trabajo duro, que den lo mejor de si, a superarse y a disfrutar el proceso

10- decirles que su mayor meta debe ser la de buscar su felicidad que el camino es propio y no deben hacer algo solo porque otros esperen que así sea

11- enseñarles a pensar a ser autocríticos y a razonar 

12- partir diciendo la  verdad "yo no fuí criado así, también estoy aprendiendo y me equivocare y me he equivocado, pero trato de enseñarte y hacerlo de manera correcta comportandome yo de igual manera"  eso inicia, pues de seguro antes no lo haciamos bien y desconfiaran de este cambio tan repentino

Y  como bonus 
13- así como recomienda el sistema  Waldorf un niño de 10 años no morirá por no tener un celular, móvil, tablet o portátil  en la mano y cuando al fin lo tienen no tardarán mucho en ponerse al día.


Karla Piccardo
Mamá Homeschooler

Como disecar el cerebro de un niño en 12 pasos




Es decir, cómo grabar en él un programa perfecto para ejecutar un papel de zombi cuando sea adulto, o cómo tatuarle la cultura de la insatisfacción y el miedo crónico.
1. Inmovilízale. Sienta al niño desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la tarde. En la trona, en el coche, en su clase, en el sofá delante de la televisión, en el suelo para que juegue con un Smart Phone. Donde sea, pero que esté quietecito. Que no se mueva.
2. Enséñale a obedecer. ¿Qué se dice? ¡Buenos días, señorita! Estamos hablando… ¿Puedes callarte y esperar a que acabemos? Siéntate. Ponte derecho. No toques eso.
3. Incúlcale el miedo. Baja de ahí. Vas a hacerte daño. Como te caigas, verás. Te vas a abrir la cabeza. No hables con extraños. Como no hagas caso, va a venir el hombre del saco y se te llevará.
4. Ridiculízale. Niño, no digas tonterías. Es que a mi hijo no se le dan muy bien los deportes. ¡Pero mira cómo te has puesto! ¿No te da vergüenza ir con esas pintas?
5. Júzgale y etiquétale. Es que es un trasto. O inquieto. O patoso. O no calla. O princesita. O tímido. O vergonzoso. O bicho. O chulo. O zoquete. O muy listo –tal vez demasiado…
6. Reprime sus emociones. Los niños grandes no lloran. Mantén la compostura. Sé educado. ¡Qué haces! ¡Castigado al rincón de pensar! (En vez de al de hablar, o el de expresar, o el de canalizar).
7. Conviértelo en un adicto a las  chocolatinas,chips, galletas, gaseosas Ketchup, chuches, macarrones Con queso, pizzas, hamburguesas
8. Aségurate de que sus ídolos sean unos buenos ejemplos a seguir Justin Bieber, Miley Cirus, Ariana Grande, Kike Morande
9. Presiónale para que siempre se compare y nunca se sienta satisfecho. "Corro más que tú". "El mío es más lindo, o más grande". "Aspira a ser alguien en la vida" (como si un niño ya no fuera alguien).
10. Márcale el camino. Sé bueno,Estudia, Ve a la universidad, Trabaja,Cómprate un coche nuevo, Trabaja, Cásate, Trabaja, Cómprate un departamento,Trabaja, Ten hijos, Trabaja, Cómprate una segunda residencia, Trabaja, Jubílate, Vive solo, Muérete... Y si, todo puede ser mejor con un poquito de sacrificio.
11. No le dejes pensar y aprender por sí mismo. "Así no" , "Aquí mando yo" , "Cuando seas mayor ya harás lo que te dé la gana" ,  "Dame eso, ya lo hago yo" , "Es como yo digo porque sí, y punto".
12. Y sobre todo, no lo olvides, predica con el ejemplohaciendo tú esto mismo y deaviviendote por complacer a los demás,  sometiendote y admirando a los demás por el dinero y la fama.
Además, puedes acoplarle el complemento extra para la disecación de cerebros de niños:
13. Enchúfale el programador automático que refuerce las enseñanzas anteriores cuando tú no estés, ya sea un móvil, una tablet, un DVD en el coche o la televisión

viernes, 20 de noviembre de 2015

Los monstruos que se comen los miedos

Cómo ayudar a nuestros hijos a superar los temores es algo que muchas veces nos preocupa y creo que no está demás tener a la mano recursos entretenidos y a la vez didácticos para poder ayudarles de maneras mas tanginbles.
Primero es importante saber ¿Qué es el miedo y para qué sirve?
El miedo es una emoción primaria cuyo papel en nuestra vida es encargarse de protegernos de posibles daños, gracias a él reaccionamos ante situaciones reales de peligro, como apartarnos ante un coche que se acerca a gran velocidad, o al asomarnos a un precipicio. El miedo es una emoción que surge cuando la persona se siente en peligro, sea éste real o no. Es una respuesta normal, necesaria y adaptativa que prepara al organismo para reaccionar ante una situación de peligro.
Todos los seres vivos tienen miedo a aquellas cosas o seres que les pueden causar daño a nivel físico, si incluso las plantas, pero los seres humanos, además, reaccionamos también ante aquello que nos pueda dañar de manera emocional.
Tener miedo en el plano emocional nos da la oportunidad de generar herramientas para afrontar situaciones y nos permite superarlas y superarnos a nosotros mismos.
El siguiente corto no está pensado para los niños, pero creo que refleja muy bien esa “mala fama” que tiene el miedo y lo necesario que es en nuestra vida. Su mensaje es claro " Es bueno tener miedo pero tampoco dejes que se adueñe de tu vida".


Este corto me dio la idea y le he creado a mi peque, que ama los monstruos, un pequeño monstruo de bolsillo siguiendo estas indicaciones 




Y ahora simplemente hemos quedado en que cuando el miedo aparezca en un momento inapropiado, solo deberá decirle : “Muchas gracias miedo, pero no te necesito, no hay peligro“ y así  el pequeño monstruo de bolsillo se llevará el miedo al mundo de los miedos. 

Es normal que los niños presenten miedos específicos a partir de los 2 años nuestros hijos empiezan a sentir nuevos miedos, miedo estar solo, miedo a la oscuridad, miedo a los monstruos, a las brujas, al lobo o a cualquier otro ser fantástico que ronde por su imaginación pues a medida que el niño se desarrolla a nivel cognitivo, es normal que aparezcan, es una forma de mostrar al mundo que está madurando. Por eso es muy útil enseñarle a los pequeños a enfrentar sus miedos a medida que estos van surgiendo pues de lo contrario y si los dejamos avanzar empiezan las pesadillas y las noches en vela sin dormir debido a los continuos despertares.

Buscar soluciones es parte de nuestro trabajo y la verdad es que hay muchas ideas a las que podemos hechar mano:
Están los Sorgenfresser (puedes acceder a ellos pinchando en el enlace) que son unos monstruos muy especiales, unos que no dan miedo sino todo lo contrario, son monstruos come miedos que tienen como objetivo principal guardar todas las preocupaciones, miedos e inquietudes de nuestros hijos para protegerles hasta que puedan enfrentarse a ellas con menos dificultad.





Gracias a su gran boca-cremallera se tragan los miedos, los problemas o las preocupaciones de nuestros pequeños y no tan pequeños. No debemos entender estos muñecos como una solución a los problemas de nuestros hijos, si no como un medio para canalizarlos o como una forma para ayudarles a gestionar sus temores.


  Tambien pueden juntos construir su propia Cajita come miedos.




Para hacerla vais a necesitar los siguientes materiales:
– Una caja de cartón.
– Acuarelas, ceras, gliters, papeles de colores… Cualquier cosa que les permita decorarla.
– hojas o cartulinas para colorear
– En este caso hueveras de cartón, ojitos de plástico y pegamento.
Procedimiento:
Escogeremos una caja de cartón para convertirla en nuestra “Cajita come-miedos“. Si tiene tapa, perfecto, sino podremos realizar una pequeña ranura con unas tijeras o un cúter, a modo de “buzón”, para introducir nuestros miedos en ella. Es importante explicarle a nuestros peques para qué vamos a utilizar esta caja, en qué la vamos a transformar y luego dejemos volar su creatividad.
Una vez terminada la cajita, procederemos a darle unas hojas o tarjetas en las que expresará sus temores. En este momento sus miedos saldrán de su cuerpo y se plasmarán en el papel, que después será guardado en la caja. El hecho de tomar conciencia de sus miedos, poder verbalizarlos y exteriorizarlos es tremendamente beneficioso.
Antes de introducir los miedos en un Sorgenfresser o en la cajita es muy importante profundizar un poco más en los miedos de nuestros hijos haciendoles preguntas o ayudandoles a desarrollarlas:
Pedirles que verbalicen su miedo
¿Cuándo lo siento?
¿Por qué?
¿Qué ocurre cuando tengo miedo? ¿Cómo me siento? ¿Cómo responde mi cuerpo?
¿Qué cosas podré hacer si este miedo desaparece?
A continuación nos desharemos de él introduciéndolo en la cajita y le recordemos que los miedos, alguna vez, pueden escaparse, y que en caso de que esto suceda, les pediremos educadamente que vuelvan a su lugar, dentro de la caja. Una vez que hayan desaparecido, podemos sacarlos de la caja y hacer con ellos lo que consideremos más apropiado, para que el niño sea consciente de que ha superado ese miedo y se sienta orgulloso de ello.
Karla Piccardo
Mamá Homeschooler

jueves, 19 de noviembre de 2015

Cómo ayudar a nuestros hijos con la perseverancia.

Hoy quiero hablar de como ayudar a nuestros hijos a desarrollar  la capacidad de perseverar y a motivarse por metas a largo plazo, lo que requiere de cierta forma, aprender a postergar la gratificación por sus actos y  también de cierta manera aprender a manejar su tolerancia a la frustración.

Existe una frase muy famosa que dice “Persevera y triunfarás”. De esto se deduce que la acción de perseverar es una virtud, que pude llevar a la persona perseverante hacia el éxito en cualquier ámbito donde se haya propuesto un objetivo determinado. Las personas perseverantes son aquellas que, a pesar de errores, de fracasos y de los obstáculos que se interpongan en el camino entre su objetivo y la meta a alcanzar, continúan trabajando o realizando acciones para lograr lo que quieren y lo que desean siempre con una buena dosis de esfuerzo personal y de la estimulación constante que les permite, momento a momento, autosuperarse, es decir, aprender de sus propios errores, aprender de ellos para mejorar sus acciones, y continuar en la búsqueda de sus metas.

Esta habilidad,según diversos estudios, se ha relacionado mejor con el éxito que con la inteligencia o el talento y eso es lo mejor de todo pues se puede desarrollar desde muy temprana edad.

¿Cómo podemos saber si nuestros niños están cultivando la perseverancia?

Siempre podemos estar atentos a si:

- terminan lo que empiezan
- se comprometen con metas
- siguen trabajando aún cuando sienten que quieren renunciar
- pueden perseverar en proyectos de más de una semana (desde los 8 años en adelante)
- se esfuerzan y reintentan varias veces antes de sentir que han fracasado.

¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a desarrollar la perseverancia?

– Preséntandole desafíos.
Es importante que los niños puedan experimentar el triunfo sobre una tarea difícil y así sentirse confiados a enfrentar nuevos desafíos.
Esto requiere práctica y paciencia. Los desafios pueden ser presentarles puzles cada vez más complejos, o aprender un nuevo ejercicio físico o mental. Es muy importante recprdar que los desafíos siempre deben ser adecuados a la edad ya que si son demasiado difíciles pueden generar frustración y pocas ganas de continuar y si por el contrario son demasiado fáciles, también pueden desmotivar y aburrir.

– Promoviendo la perseverancia.

Evitemos que nuestros peques caigan en el error de pensar que la inteligencia y el talento son solo genéticos, recuerdale que incluso las personas talentosas deben practicar a diario para lograr sus metas. Debemos tener en cuenta que todo proceso de aprendizaje tiene momentos mas difíciles y de decepción, apoyemos a nuestros hijos en esos días para que no renuncien.

– Insistir suavemente:

Es importante insistir en que nuestros hijos finalicen lo que empiezan, es bueno que nuestros  hijos sepan que esperamos lo mejor de ellos y también es normal que los niños se quejen cuando les insistimos en que aprendan, practiquen o estudien pero es igual de importante hacerlo sin ser pesados para no generar resistencia.

– Aprecia el aburrimiento y la frustración.

El éxito normalmente no ocurre en el primer intento. Si nuestros hijos logran entender que aprender no es siempre fácil y que no siempre terminar algo seguira siendo tan divertido como al inicio y que eso no significa que sean poco hábiles deben aprender o para seguir y que perseverar hará todo más fácil.

En momentos de frustración es bueno tratar de dar una opinión de brisa fresca “al parecer esto no te está resultando como esperas. ¿De qué otras formas se te ocurre que podrías hacerlo?”.

– Déjalos equivocarse y permiteles ver que nosotros también nos equivocamos y dejemosles ver cómo resolvemos nuestros  problemas y nos recuperamos, recuerda que nosotros les educamos en mayor medida con el ejemplo.

Karla Piccardo
Mamá Homeschooler

martes, 17 de noviembre de 2015

Manualidades para aprender del universo

¿Sus hijos han empezado ya a hacer preguntas sobre el Universo?
Como siempre les digo el juego y la creatividad son herramientas fundamentales para el aprendizaje, por eso hoy les traigo manualidades para aprender astronomía que ayudarán a que los peques comprendan conceptos que pueden resultar algo complicados al inicio y sobre todo si los presentamos de manera abstracta.

Veremos manualidades y juegos educativos caseros para aprender sobre el Sistema Solar, las fases de la Luna, la órbita terrestre, las constelaciones y las estrellas.

Estrellas y constelaciones

Con la ayuda de una linterna podemos traer las estrellas a nuestra casa. Podemos por ejemplo pegar un círculo de vinilo con estrellas perforadas (lo más práctico es usar una perforadora con forma de estrella) sobre el cristal de la linterna para proyectar estrellas en la pared o hacer tarjetas de cartulina negra con las constelaciones, En este caso haremos círculos de cartulina usando la rosca de la linterna como plantilla, y en cada uno dibujaremos una constelación, haciendo un agujero con un punzón en el sitio de cada estrella. De este modo podemos cambiar los círculos para ver las diferentes constelaciones.

En ambos casos es aconsejable pintar de negro el interior metálico de la linterna, donde está alojada la luz, para que no refleje y se vean mejor las formas proyectadas a través de los agujeros.

Sistema Solar

Este collar, además de ayudarnos a aprender los planetas que conforman el Sistema Solar, ¡es muy bonito! Podemos hacerlo con esferas de madera como el de la imagen, o hacer las bolitas con masa de sal, de este modo podremos hacer cada planeta de un tamaño diferente, más cercano a las proporciones reales. Para pintar cada planeta y el sol pueden inspirarse en el collar o en este bonito vídeo que me ha parecido genial para que los peques entiendan las diferencias de tamaño entre planetas y el sol.

Órbita terrestre y lunar

Otra cosa difícil de explicar a los niños más pequeños es cómo gira la Tierra alrededor del Sol, y la Luna alrededor de la Tierra.
Para ayudarnos en la tarea podemos hacer esta sencilla maqueta, simplemente cortamos unos círculos que podemos pintar con los colores del Sol, la Tierra y la Luna, y los unimos con tiras de cartulina y encuadernadores de latón, para que puedan girar uno alrededor del otro.
En este caso no es importante que las proporciones no sean justas, se trata de que los niños más pequeños puedan ver con sus propios ojos cómo son las órbitas terrestre y lunar.

Fases de la luna

Otra pregunta que los peques suelen hacer es ¿por qué la Luna a veces se ve redonda y otras como un cruasán? Este modo de explicar las fases de la Luna me ha parecido muy original, ¡seguro que los peques se recordarán la explicación porque les encantará comerse las lunas hechas de galletas de chocolate y crema! Debemos cortar una de las tapas de las galletas siguiendo las formas que asume la Luna en sus distintas fases

domingo, 15 de noviembre de 2015

¿Hijos mandones?..

Desde hace algo más de una década comenzaron a surgir en diferentes ciudades del mundo niños que al parecer se erigen como los jefes indiscutidos de la familia. Son ellos quienes eligen qué se come, dónde se vacaciona, qué canal de televisión se ve, los horarios para dormir y otras actividades de la familia. Amenazan, pegan, agreden psicológicamente a sus padres y parecen no haber desarrollado la empatía, ni ser capaces de experimentar emociones morales como la compasión o la culpa.

Algunos ya lo ven como un fenómeno llamado “Síndrome del Emperador”, haciendo referencia a un tipo de vínculo entre niños y padres, en el cual los niños hacen de sus caprichos ley, y quien no obedezca paga las consecuencias con sus agresiones y tortuosos berrinches. Es una pauta interaccional donde los niños aprenden a controlar a los adultos, logrando que obedezcan y cumplan sus exigencias. Son fáciles de reconocer pues se caracterizan por ser egocéntricos y poseer muy baja tolerancia a la frustración (que, por cierto, no pasa inadvertida). No parecen haber aprendido a auto-controlarse o auto-regular sus emociones y saben a cabalidad los tiempos de los padres, a quienes fácilmente manipulan amenazándolos o esgrimiendo argumentos cambiantes.

Algunos investigadores destacan causas genéticas para este síndrome. Sin embargo, una postura menos reduccionista y más comprensiva de los cambios sociales actuales–a la cual adhiero- señala que esto se debe a modificaciones a nivel familiar y social, más precisamente, a adultos que no ponen límites en forma adecuada y ya  no por culpa de los niños sino por no saber distinguir entre autoridad y autoritarismo. Por ejemplo, hoy todos somos testigos de que muchos padres no tienen el tiempo ni la firmeza necesarios para educar y poner límites a sus hijos. Las exigencias económicas los obligan a ausentarse de sus hogares, generando en ellos hábitos culpógenos tendientes a ceder y sobreproteger a sus hijos, consintiéndolos en todo cuanto puedan de manera económica, material o permisiva. Por otro lado, se puede observar una carencia de hábitos familiares afectivos: las pantallas se han interpuesto haciendo que se pierda el contacto corporal propio de actividades como jugar y divertirse con  los hijos, o la vieja costumbre de hacerles dormir con un cuento antes de arroparlos y darles su beso de buenas noches.

A nivel social, en general, se abriga una actitud permisiva que fomenta esta actitud  infantil y quizás sea por miedo al autoritarismo padecido por muchos adultos que algunos buenos y amorosos padres no nos permitimos ejercer la autoridad, que es muy distinta  al autoritarismo, la autoridad es sana y necesaria para el adecuado crecimiento de nuestros hijos y es en sus primeros años en donde debemos ejercerla luego será parte de la relación, luego padres e hijos ejercen autoridad o autocontrol sobre sus vidas, la autoridad en los primeros años permite a nuestros hijos tener standares claros y límites establecidos en base al respeto que se les ha entregado y es eso lo que recibimos de regreso en esos "difíciles años" que parten a los ocho y terminan... Muchas veces no terminan bien.
Por otro lado, la televisión institucionaliza una sociedad de consumo que  legitima valores hedonistas y exigencias de “pasarla bien” y hacer lo que deseemos en todo momento sin que nada ni nadie (y mucho menos obligaciones de ningún tipo) se interpongan con nuestra voluntad y a veces esto se ve incluso fomentado en el hogar por padres que hacen todo por sus hijos sin dejarles ayudar o darles responsabilidades "porque son niños". Asi solo se ponderan exigencias adquisitivas y privilegios excesivos, sin considerar responsabilidades ni valorizar el compromiso con metas que requieran un esfuerzo.

Padres dudosos les enseñan a sus hijos ,erróneamente, que todos los límites son negociables, permitiéndoles “muñequear” en todo, mediante berrinches, agresiones físicas o la infalible artillería pesada de los “ábrete sésamos” que declaran a viva voz que sus padres NO son buenos o amenazan con dejar de amarlos. Como si fuese poco, estos padres creen erróneamente que incluyendo a sus hijos en el sistema escolar "alguien más" tiene la responsabilidad de educar a sus hijos, que, por cierto, creen que eso implica poner límites pero sin poder recriminarle a los pequeños pues una clase de "autoridad" que en el colegio o la escuela no deben ejercer.

Cuando estos niños alcanzan la adolescencia consideran descabellado obedecer o respetar a sus padres y maestros, y entienden que lo lógico es que les obedezcan a ellos. Así  llegan incluso a agredir físicamente a sus padres. En efecto, son numerosas las denuncias en comisarías por ataques de este tipo. Las estadísticas demuestran que son las madres las principales víctimas de este síndrome, que se da mayoritariamente en familias uniparentales.

Tanto desde la ingeniería como desde la psicología sabemos bien que el secreto está en invertir en buenos cimientos. Para tener niños, adolescentes y adultos sanos debemos comenzar justo ahí, en las bases, en la primera infancia. Aunque pueda parecer difícil, es más simple y “económico” comenzar dando amor, poniendo límites firmes, permitiendo que tengan pequeñas frustraciones para que aprendan a tolerarlas, enseñándoles a comprometerse y esforzarse en pos de sus metas, acompañándolos en sus emociones,enseñándoles a reconocerlas y por sobre todo enseñándoles que las relaciones se basan en respeto… Los beneficios de los esfuerzos invertidos en esta etapa se cosecharán más tarde en la vida y serán  sin lugar a dudas muy buenos.

Karla Piccardo
Mamá homeschooler