martes, 1 de diciembre de 2015

El amigo imaginario de mi hijo se llama piki...



Ayer mientras almorzabamos mi peque me sorprendió al invitar a la mesa a "Piki", por la tarde jugó con "Piki" a la pelota y con los autitos, construyó con bloques y pasó una tarde de lo más productiva.
Lo cierto es que mi hijo ya ha desarrollado una imaginación sana y muy prolífica, inventa nuevas canciones, cuenta chistes y hasta me ayuda con los cuentos...
¿Tu hijo tiene algún amigo imaginario?

Los amigos imaginarios son muy comunes en los primeros años y no debemos preocuparnos porque es normal y natural en la mayoría de los pequeños.
El niño habla, ríe y se expresa con su amigo imaginario, que puede ser un peluche, un juguete, un objeto, o incluso, un personaje inventado, absolutamente imaginado.

Qué tiene de bueno tener amigos imaginarios:


- Los niños liberan sus sentimientos con los amigos imaginarios. Así, los adultos podemos conocer cómo se siente nuestro peque.
- Es con sus amigos imaginarios que los niños crean un espacio para conversar, jugar y hasta para pelear, lo que les ayuda a desarrollar su propia personalidad y formas de enfrentar diversas situaciones.
- Los niños desarrollan y potencian la imaginación y creatividad.
- Los amigos imaginarios pueden ayudar al desarrollo sano y normal de cualquier niño en su primer septenio, aunque muchos abandonan a sus amigos imaginarios antes de terminar esta etapa.
-  Las niños pueden llegar a ser muy imaginativos y eso es sin duda fuente inagotable para su creatividad, más aún en estos primeros años en los que la fantasia y la realidad van tan tomadas de la mano.

Como padres debemos actuar con normalidad y naturalidad frente al amigo imaginario, negar la existencia del amiguito imaginario podría ser decepcionante para el niño y puede que no reaccione bien, lo mejor es seguir la corriente y aceptar la existencia de ese amigo imaginario, que en realidad para nuestro hijo es muy real.
Tampoco debemos estimular esto más allá, por muy divertido que nos parezca.
Lo mejor es mirar desde afuera como es la relación que va creando nuestro hijo y participar sólo si nos invita.

Debo indicar también que si bien los amigos imaginarios no deben ser motivo para preocuparnos, si lo es la relación que nuestro peque entable con ellos pues si comienzan a sentirse atacados o agredidos por su imaginación debemos buscar la raíz de aquello.

Esta vez quiero dejarles también un libro recomendado se llama "memorias de un amigo imaginario" es de Matthew Dicks puedes leer una reseña pinchando en la imagen que te dejo de él



Karla Piccardo
Mamá Homeschooler