jueves, 19 de noviembre de 2015

Cómo ayudar a nuestros hijos con la perseverancia.

Hoy quiero hablar de como ayudar a nuestros hijos a desarrollar  la capacidad de perseverar y a motivarse por metas a largo plazo, lo que requiere de cierta forma, aprender a postergar la gratificación por sus actos y  también de cierta manera aprender a manejar su tolerancia a la frustración.

Existe una frase muy famosa que dice “Persevera y triunfarás”. De esto se deduce que la acción de perseverar es una virtud, que pude llevar a la persona perseverante hacia el éxito en cualquier ámbito donde se haya propuesto un objetivo determinado. Las personas perseverantes son aquellas que, a pesar de errores, de fracasos y de los obstáculos que se interpongan en el camino entre su objetivo y la meta a alcanzar, continúan trabajando o realizando acciones para lograr lo que quieren y lo que desean siempre con una buena dosis de esfuerzo personal y de la estimulación constante que les permite, momento a momento, autosuperarse, es decir, aprender de sus propios errores, aprender de ellos para mejorar sus acciones, y continuar en la búsqueda de sus metas.

Esta habilidad,según diversos estudios, se ha relacionado mejor con el éxito que con la inteligencia o el talento y eso es lo mejor de todo pues se puede desarrollar desde muy temprana edad.

¿Cómo podemos saber si nuestros niños están cultivando la perseverancia?

Siempre podemos estar atentos a si:

- terminan lo que empiezan
- se comprometen con metas
- siguen trabajando aún cuando sienten que quieren renunciar
- pueden perseverar en proyectos de más de una semana (desde los 8 años en adelante)
- se esfuerzan y reintentan varias veces antes de sentir que han fracasado.

¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a desarrollar la perseverancia?

– Preséntandole desafíos.
Es importante que los niños puedan experimentar el triunfo sobre una tarea difícil y así sentirse confiados a enfrentar nuevos desafíos.
Esto requiere práctica y paciencia. Los desafios pueden ser presentarles puzles cada vez más complejos, o aprender un nuevo ejercicio físico o mental. Es muy importante recprdar que los desafíos siempre deben ser adecuados a la edad ya que si son demasiado difíciles pueden generar frustración y pocas ganas de continuar y si por el contrario son demasiado fáciles, también pueden desmotivar y aburrir.

– Promoviendo la perseverancia.

Evitemos que nuestros peques caigan en el error de pensar que la inteligencia y el talento son solo genéticos, recuerdale que incluso las personas talentosas deben practicar a diario para lograr sus metas. Debemos tener en cuenta que todo proceso de aprendizaje tiene momentos mas difíciles y de decepción, apoyemos a nuestros hijos en esos días para que no renuncien.

– Insistir suavemente:

Es importante insistir en que nuestros hijos finalicen lo que empiezan, es bueno que nuestros  hijos sepan que esperamos lo mejor de ellos y también es normal que los niños se quejen cuando les insistimos en que aprendan, practiquen o estudien pero es igual de importante hacerlo sin ser pesados para no generar resistencia.

– Aprecia el aburrimiento y la frustración.

El éxito normalmente no ocurre en el primer intento. Si nuestros hijos logran entender que aprender no es siempre fácil y que no siempre terminar algo seguira siendo tan divertido como al inicio y que eso no significa que sean poco hábiles deben aprender o para seguir y que perseverar hará todo más fácil.

En momentos de frustración es bueno tratar de dar una opinión de brisa fresca “al parecer esto no te está resultando como esperas. ¿De qué otras formas se te ocurre que podrías hacerlo?”.

– Déjalos equivocarse y permiteles ver que nosotros también nos equivocamos y dejemosles ver cómo resolvemos nuestros  problemas y nos recuperamos, recuerda que nosotros les educamos en mayor medida con el ejemplo.

Karla Piccardo
Mamá Homeschooler