jueves, 15 de octubre de 2015

La autoestima de nuestros hijos y la importancia de ser honestos

Siempre escucho y leo a los expertos decir lo muy. Importante que es alentar y alabar a nuestros hijos, reforzarles constantemente lo buenos, inteligentes, guapos, vamos todas las virtudes del mundo y si, es muy bueno alentar a nuestros hijos, pero como en todo están los que exageran y hacen de algo sencillo algo complejo.
A ver... Vamos por partes...
Lo más importante que podemos hacer a la hora de educar a nuestros hijos es ser honestos y al decir que debemos ser honestos me refiero a la honestidad con cariño, hace años yo tenía una amiga a la que su mamá siempre le decía "Carolina, tu no eres linda, eres simpática por eso la gente te encuentra linda, pero tu punto fuerte es la simpatía" Vamos una madre honesta pero no de una manera amorosa, la verdad es que la madre de mi amiga bien podría haber alabado sólo la simpatía de su hija, sin atacar su belleza exterior, pero vamos ninguno nace sabiendo y menos los padres que para equivocarnos tenemos años...
Los niños creen todo lo que papá y mamá decimos y están segurisimos de que siempre decimos la verdad y he ahí la importancia de hacerlo, de ser honestos en nuestros alagos. Los niños pasan por varios períodos emocionales , físicos y psicológicos y uno de ellos quizás el más fuerte es la crisis de personalidad que sufren al rededor de los ocho años, a esa edad nuestros hijos empiezan a ver el mundo con sus ojos y a poner en duda y querer confirmar todo lo que de Mamá y Papá han aprendido y allí ellos son muy críticos y severos en sus juicios. Así pues si un chico al que siempre le hemos dicho "que bueno eres dibujando" cuándo en realidad no es ningún gran artista, pues a los s ocho años mirará sus dibujos los comparará y se dará cuenta que tal vez no era tan bueno... Y adivinen qué, descubrirá además que no puede confiar en nosotros porque le hemos mentido, se acercará tranquilo dibujara sin mucha gana y nos dirá " dime como quedó el dibujo" y comprobará sus temores ...

Es por eso que a los hijos se les habla con sinceridad y punto redondo, si es inteligente, basta por saber en qué es inteligente y alabar esas habilidades, que si el chico es un balazo en ciencias pero no da en arte se fustra y luego a los 8 años cuando comienza a cuestionar la autoridad y lo conocido pues dice "me mintieron" si tu hija es buena en mates pero no le pegan las letras pues lo mismo.... A los hijos la verdad... "Eres muy buena en mates" " que agilidad para los deportes" " que bien dibujas"  la verdad nunca exagera, no dice menos y nos ayuda a ser confiables ante sus ojos...
Y ser personas confiables y creíbles para nuestros hijos es muy importante, porque cuando no sepan a quién recurrir, cuando estén confundidos buscaran o les daremos nuestra opinión y consejo y ellos necesitan saber que nos pueden creer.

Es que es tan distinto apoyar y dar valor a sus cualidades que alabar de manera artificial que eso también merma su autoestima y de una manera mucho más dolorosa pues somos sus referentes de honestidad y si vivimos diciéndoles que tienen cualidades que no tienen realmente, pues fallamos, es mejor y más sano alabar las habilidades y cualidades que si tienen y alabar el esfuerzo, el tezon y la persistencia en desarrollar las  habilidades que no poseen pero si cultivan...
Alabemos a nuestros hijos, amemosles e instemoslos a seguir siempre pero hagamoslo de manera honesta y amorosa.

Mamá Homeschooler
Karla Piccardo.