martes, 12 de abril de 2016

Arreglo floral al estilo Waldorf. Reto 1 de primavera para niños

En la pedagogía Waldorf se da mucha importancia al contacto del niño con la naturaleza, pues es gracias a la observación y la interacción con ella que el niño puede descubrir y experimentar gran cantidad de cosas y ello enfatiza y favorece su unión con ella.
Así mismo, al estar en contacto directo con la naturaleza, es el propio niño quien observa los cambios que las estaciones del año provocan en ella. Esto favorece la asimilación de las características de cada estación, así como el ritmo anual ya que lo vivencia de forma más directa e intensa.
Sin olvidar que es en contacto con la naturaleza, dónde el niño puede sentirse libre de movimiento. El niño conecta tanto consigo mismo cómo con su entorno a través del movimiento y el juego al aire libre le permite: cavar en la tierra, recoger flores o piedras, subirse a los árboles... actividades que también le ayudan a trabajar su motricidad gruesa y fina.

Es por todo esto, que cuando vimos la iniciativa Retos de primavera para niños de Pequefelicidad no dudamos en participar y ofrecer nuestra propia versión.


En este post, te dejamos nuestra propuesta para el Reto 1: Arreglo con flores frescas en casa.
Empezó el día 11 y tenéis tiempo hasta el día 21 para hacer vosotros también la actividad.
Si queréis compartirla, podéis dejarla aquí en comentarios o añadiros al grupo de facebook que Marta de Pequefelicidad creó para los retos y compartirla aquí,

Lo primero que hicimos, fue escaparnos todo el día al campo a disfrutar del precioso tiempo que nos están brindando estos primeros días de primavera, en el hemisferio norte. Aprovechamos para recoger distintos tipos de flores y hojas que nos fuimos encontrando, así cómo unas ramas que necesitábamos para nuestro arreglo floral. Fue maravilloso ir buscando y ver cómo corrían buscando flores de colores diferentes y cómo el Pequeño cocodrilo se paraba a oler todas y cada una de las flores que encontraba.




Una vez en casa, montamos una especie de marcos con las ramas y un poco de lana; hicimos uno para cada uno de los peques. Luego fuimos haciendo zig-zag con la lana, para armar una especie de telar. De esto nos encargamos los adultos, porque vimos que había que tensar mucho para que la lana no quedara floja.




A continuación, la Dulce libélula se encargó de separar todas las hojas y las flores por sus distintos tipos. El Pequeño cocodrilo fue chillando ¡lila! de vez en cuando, aunque no participó en la clasificación.



Y ya sólo nos falta ponernos a tejer con nuestros elementos naturales. Al final, tejimos la Dulce libélula y yo, porque el Pequeño cocodrilo decidió que prefería jugar con la arena, es lo que tienen los niños.



Y este fue el resultado que conseguimos. Un arreglo floral al estilo Waldorf, un telar de elementos naturales de principio a fin. El de Dulce libélula fue el regalo de cumpleaños de su abuela, quién cumplía unos poquitos años ese mismo día once y el mío luce en la entrada de nuestra casa.






Cuando las flores no estén ya en buenas condiciones o queramos variarlas, sólo tenemos que retirarlas y volver a tejer con otros elementos naturales distintos, así que ya tendremos una nueva excusa, aunque no nos haga falta, para salir a la naturaleza.



El día 22 de abril se pondrá en marcha el Segundo Reto: Ciclo de vida de la Judía/Lenteja. Hasta entonces tenéis tiempo para uniros a esta propuesta con vuestro arreglo floral.

Aquí os dejamos los blogs que se han animado a participar en los Retos de primavera para niños de Pequefelicidad, empezando por ella misma. Así veréis distintas formas de hacer esta misma actividad:

Pequefelicidad
montessoriconmispeques
punchiscorner
bygauchia
creciendofelicescampanar
bloglacajitademusica
maternidadparadummies
9mesesyunavidanueva
elixirdemama
maminatura
quetierno





¿Os animáis a uniros a los retos? ¿Os ha gustado nuestro arreglo floral?

Esperamos que con arreglo floral o sin él, salgáis a la naturaleza y disfrutéis mucho de ella.






Neus Rosell
Mamá Homeschooler