lunes, 23 de noviembre de 2015

Y si no es con Castigos ¿entoces cómo?



Muchos padres utilizan el castigo físico por falta de conocimiento y/o de recursos para enfrentar con éxito los desafíos de crianza de sus hijos.
Las investigaciones sobre los efectos nocivos de los castigos físicos y verbales, tales como gritar, pegar o violentar a los niños de alguna forma, son claras y contundentes.
Entonces, cuando hablo a los padres sobre educar sin castigar suelen confundirse aún más y es por esa razón por la cual es común escuchar la pregunta ¿qué hacer? Y la respuesta, por lo general, es usar consecuencias que realmente son “castigos disfrazados”, que envian el mismo mensaje (hacer sentir mal al niño o joven por su falta o error), lo cual no hará que mejore la conducta a largo plazo.
Me parece importante explicar que no hablo de consecuencias obvias, esas que sonnel resultado lógico de las situaciones, sino que de aquellas consecuencias creadas para la situación, que pocas veces tienen relación con el hecho que se busca corregir.
Esto sucede porque el error no es visto como una oportunidad de crecimiento o de aprendizaje, sino como una situación para “castigar”.

Hoy les presentaré algunas de las muchas opciones y estrategias para evitar los castigos y las consecuencias arbitrarias, todas basadas en el amor y el respeto.


* Usar la regla de oro “tratar a mis hijos, como me gustaría ser tratado”

* Anticipar la conducta que consideramos inadecuada.

* Mantener un ambiente de seguridad, respeto, estabilidad y firmeza para los niños en el hogar, logrando establecer un ritmo de vida comprensible.

* Validar los sentimientos de los niños y hacer conexión antes de necesitar una corrección.

* El tiempo para pensar es muy útil para nosotros los adultos. Debemos aprender a tener autocontrol, para enfrentar con certeza nuestras emociones y no equivocarnos o extra limitarnos .

* Entre más alta sea la voz de tu hijo, más baja debe ser tu voz, eso reducirá la tensión.

* Asegúrate que el niño recibe el mensaje de amor y respeto. El niño con "mal comportamiento" es el que más necesita oír que se le quiere.

* Cuando se plantea una lucha de poder y el adulto gana, el niño pierde, pero eso no le hace mejorar, simplemente le desanima. No se trata de ganarles a los niños, sino de ganarse a los niños.

* Formular preguntas del tipo “¿qué?” y “¿cómo?”. Por ejemplo. ¿Qué ha ocurrido?, ¿Cómo te sientes con lo que ha pasado?, ¿Qué has aprendido con esto?, ¿Cómo puedes utilizarlo para la próxima vez?

* Establecer rutinas con los niños. Si conjuntamente con el niño se establecen los pasos de cualquier actividad (por ejemplo, la hora del cepillado de dientes) el niño tendrá más voluntad de llevarlo a la práctica sin problemas ya que ha participado en su diseño (es importante acompañar a nuestros hijos mientras adquieren hábitos y es muy importante hacerlo hasta que el hábito esté enraizado en ellos, tome esto el tiempo que tome).

* Ofrecer opciones limitadas. Cuando proponemos opciones (por ejemplo: ¿Quieres bañarte antes o después de desayunar?) damos al niño la libertad de elegir, lo que le motivará a actuar.

* Crear una rueda de opciones. A la hora de encontrar soluciones a los problemas se le pueden ofrecer diferentes opciones que hayamos creado en conjunto y de manera consensuada y dejar que él elija.

* Distraer o reorientar: En vez de prohibirles hacer algo es preferible decirles u orientarles sobre lo que si pueden hacer.

* Abrazarle. Esto puede por sí solo cambia la actitud tanto del padre como del hijo.

* Dedicarle tiempo. Dedicar todos los días unos minutos extra hace que los niños se sientan aceptados e importantes y les permite compartir experiencias y sentimientos, esto se hace mas necesario a medida que tenemos más hijos, poder hacer el espacio en el día a día para ellos y respetar ese espacio les demuestra que son importantes para nosotros tanto comonlos demás.
Una referrncia de tiempo podría ser así  Desde los 2 a los 6 años: 10 minutos al día efectivamente dedicados; desde los 7 a los 12 años: 30 minutos, extra, por semana esto podria ser salir con ellos a comprar o hacer deporte; a partir de los 13 años en adelante es muy importante al menos una vez al mes hacer algo juntos tener una cita absolutamente fuera del sistema del hogar, llevarles al cine, al parque, etc.. La cita debe ser fija pues la hemos hecho con una de las personas más importantes de nuestra vida.

* Validar los sentimientos de nuestro peque para que sepa que le entiendes y que te importa, y que nunca será rechazado por tener ningún sentimiento en particular. Por ejemplo, “Eso me asustaba a mí también cuando era pequeña ”.

* ¡Respira! Cuando estamos estresados, necesitamos más oxígeno, pero tendemos a hacer respiraciones cortas. Aún unas cuantas respiraciones profundas nos pueden ayudar a calmarnos y pensar más claramente.

* Hablar menos y actuar más. Que tus actos hablen por tus palabras. Iremos al parque cuando los juguetes estén recogidos.

* Involucrar a los niños en la solución de conflictos. Les ayudará con su sentido de pertenencia.

* Recordar siempre que recibimos lo que damos.


Todas estas alternativas nos  ayudarán a enfrentar con éxito los desafíos de crianza de nuestros hijos de una forma firme y respetuosa para ambos. La disciplina positiva es una forma de disciplinar basada en la educación, el entendimiento, la motivación y la comunicación, no son necesarios los castigos.


A los niños y jóvenes se les trata con dignidad y respeto.

Karla Piccardo