Mucho hablamos sobre la disciplina, los castigos y qué hacer cuando sentimos que nuestra autoridad o los límites que hemos establecido no están siendo respetados. Pero una parte importante de la disciplina positiva trata sobre aquellos momentos en los que no fijamos nuestra atención, esos pequeños y hermosos detalles diarios que por ser constantes no reparamos ni les entregamos el valor que merecen, hablo de que cada día mis hijos parecen estar en una batalla campal y a veces me siento en el medio de un campo de batalla de tribus enemigas, pero la verdad es que eso es lo que ve mi estrés, mi cansancio y mi necesidad de hacer otras cosas en ese momento, porque lo cierto es que mis hijos se abrazan, se apoyan, se ayudan y se divierten jugando entre ellos, pero en esos momentos no llaman mi atención... Hoy te quiero invitar a hablar sobre como el fijar nuestra atención y la de ellos en sus buenas acciones nos va a ayudar a reforzarlas y lograremos alejar así esas conductas que muchas veces alteran el equilibrio de nuestra paz familiar.