martes, 12 de abril de 2016

sobre mí

Soy Neus, madre de una niña y un niño que han revolucionado mi vida y mi ser para hacerme mejor persona. Por ellos me he cuestionado todo y he ido evolucionando junto, y gracias, a ellos y a mi marido, mi compañero de vida y sueños.
Con el nacimiento de nuestra primera hija, nos dimos cuenta que éramos más de instintos que de métodos, toda la información que nos llegaba, no nos llenaba y chocaba con lo que sentíamos que necesitaba  nuestro bebé y nosotros mismosAsí que nos dejamos llevar y actuamos según nos dictaba el corazón, fue así como a nuestras vidas llegó la crianza consciente y con apego. 
Así nos vimos inmerso en una complicada, aunque satisfactoria, lactancia materna prolongada, el colecho, el BLWla crianza en brazos y una dedicación completa y de calidad por parte de ambos. Siempre pensé que al tener hijos daría lo mejor de mí para criarlos y educarlos, así que esa ha sido junto a mi esposo nuestra mejor decisión y el mejor trabajo que haya tenido nunca.
Mi hija despertó en mí la necesidad de formarme, de estudiar, me matriculé en la universidad para cursar la Diplomatura de Logopedia. Mis estudios me aportabanconocimientos fascinantes y muchos aprendizajes que tenia el placer de vivir en directo gracias a mi hija.A un año de terminar los estudios, en medio de la reforma de planes universitarios, decidí acogerme a la reforma y alargar mis estudios un año más para poder tener el Grado en Logopedia, por una de esas muchas vueltas que da la vida, mi sueño se vio truncado por temas económicos y no pude finalizar mis estudios, cosa que haré en cuanto nuestra situación familiar lo permita, esos Fueron tiempos difíciles que nos enriquecieron como personas, como familia y sobretodo, como padres. Durante un tiempo fue mi marido quien se ocupó el mayor tiempo de nuestra hija, e hizo una labor conscientemente amorosa y dedicada, y yo quien aportaba el sustento económico. Aunque cuando hubo la ocasión, volvimos a girar los papeles porque es como mejor funcionamos y más a gusto nos sentimos en nuestra familia.
Cuando nuestra hija tenía ya ocho años, tuvimos nuestro segundo hijo. Si ella me había creado la necesidad de formarme, él me removió todos mis pensamientos. Con él nos zambullimos más si cabe en la crianza consciente; volvimos al colecho, a una lactancia larga y exitosa,profundizamos en el blw, el movimiento libre y descubrí uno de mis mayores placeres, el porteo. Cuando el pequeño de la casa cumplía seis meses de edad, nos trasladamos de una ciudad a un pequeño pueblo y eso me hizo sentir la necesidad de tribu tan abrumadora que tenemos hoy en día. Esta necesidad fue cubierta, en parte, por una tribu virtual. Allí es dónde oí hablar de las pedagogías alternativas por primera vez. La pedagogía Waldorf me fascinó e intentamos integrarla en nuestras vidas.
El primer año en el colegio nuevo de mi hija fue la peor experiencia que hayamos vivido juntos. En ese momento descubrí el homeschooling, pero ella no quiso salir del sistema en el que ya la habíamos introducido nosotros. Así que en casa hacemos actividades educativas y artísticas, no sólo para aprender, sino sobretodo para mantener las ganas y la ilusión por hacerlo.
Con nuestro hijo hemos decidido escolarizar lo más tarde posible, si es que llegamos a hacerlo. Así que me intento formar para poder ofrecerle la mejor educación posible. Mayormente, aplicamos la pedagogía Waldorf, aunque también nos gusta mucho el enfoque Reggio Emilia y adaptamos cualquier cosa, sea del método que sea, que creemos que pueda ser interesante o aporte algo importante a nuestros hijos y en esta necesidad de ampliar mis conocimientos sobre Waldorf, conocí a Karla, a través de su curso "Cómo educar al estilo Waldorf en casa" es dónde he ampliado mis conocimientos y pasión por esta pedagogía, debido a la calidad de su curso.Y gracias a éste, surgió la oportunidad de colaborar con ella, un verdadero placer para mí. 
Ahora soy la editora de Mamá Homeschooler y la encargada del "Desafío Educar En Casa" y del Pinterest de nuestra marca, en donde todo lo hago con mucho amor y dedicación.

Neus Rosell